La historia del autorradio

La utilización de equipos de comunicación en el automóvil comienza en Estados Unidos allá por los cuarenta, aunque existen precedentes aislados de años anteriores. Y al igual que todo desarrollo técnico, tiene una serie de nombres propios claramente ligados a su nacimiento y posterior evolución, entre los que destacan Motorola, Blaupunkt y Philips. Se puede afirmar, sin duda, que son los americanos los auténticos precursores del autorradio.

Los primeros modelos fueron equipos de AM con teclado mecánico que utilizaban sólo válvulas de vacío, aunque los modelos más sofisticados de principios de los cincuenta empezaron a incluir transistores configurados en Clase B en sus etapas de salida. Hacia 1958, Pontiac introducía en el mercado la radio de AM Delco Sportable (llamada Trans-Portable en los Oldsmobile) capaz de instalarse en el salpicadero y que contaba con alimentación por pilas convencionales. En el mismo año ya estaba disponible un sintonizador de FM opcional en el exclusivo modelo Continental de Lincoln.

La primera radio de FM producida en serie en Estados Unidos para el automóvil fue el modelo FM-900 de Motorola de 1959, mientras que el cambiador de discos AP-1 de RCA permitía reproducir de manera automática hasta 14 vinilos a 45 rpm.
Hacia 1960 aparecieron en el mercado los primeros sintonizadores de AM completamente transistorizados, muchos de ellos con amplificadores y teclas de preselección, lo que significó el final de las voluminosas válvulas de vacío. Los transistores permitían autorradios más pequeños y con un menor consumo de energía de la batería del vehículo. Esto provocó que se disparen las ventas: el Motorola FM-900 superó sus previsiones comerciales en un 60 por ciento, logrando esta marca una cuota de mercado en Estados Unidos de más de un tercio.
La sintonización mecánica de emisoras era una prestación de lujo. Consistía en un pequeño motor que desplaza el dial y se detenía automáticamente cada vez que captaba una emisora potente en señal. El modelo Wonder Bar de Delco, montado en el Chevrolet Bel Air, popularizó el sistema. En 1961, Ford adquirió Philco, uno de los mayores fabricantes de equipos de radio. Al año siguiente Chrysler volvía a la carga con una unidad de reverberación y un altavoz trasero con amplificación independiente; algo sorprendente entonces.

Los primeros equipos que combinaron sintonización en AM y FM aparecieron en 1963, de la mano de Delco, Ford y Motorola. Al mismo tiempo, algunas marcas empezaron a vender reproductores de discos de 45 rpm y Heathkit presentaba el sintonizador de FM GR-41, dotado de diez transistores, pesaba casi tres kilos y costaba 65 dólares. En 1964 la firma Autostereo comercializó un reproductor de cintas de cuatro pistas, denominado Fidelipac, con lo que este formato creció en popularidad, surgiendo cartuchos de media, una e, incluso, dos horas de duración. Entre los primeros fabricantes de este tipo de cintas aparecían Metravox y Craig.
En 1965 se produjo la unión entre Motorola, Ford y RCA para fabricar los primeros reproductores de cintas de ocho pistas. Por otra parte, la ya amplia disponibilidad de transistores de alta frecuencia permitió la producción masiva de radios de AM y FM de estado sólido, incluyendo la mayoría de los modelos de tres preselecciones de AM y dos de FM, todas ellas mecánicas. En este mismo año se dio la breve aparición del incompatible cartucho musical de cuatro pistas de Ortonics-Consino y Delco Electronics fabricó su radio número 50 millones.

En 1966 llegó la locura por las cintas, que partió de California y Texas y pronto se extendió por todo el territorio americano. Cualquier poseedor de un automóvil ansiaba instalar un reproductor de cintas de cuatro pistas Munz, que garantizaba una respuesta en frecuencias de 100 a 8.000 Hz, una separación de canales de 20 dB y una potencia de salida de 3 vatios por canal, algo realmente inédito hasta entonces. En el mismo momento, Norelco (Philips) comercializó el Carry-Corder, un aparato portátil que incorporaba un nuevo sistema de casete compacto de dos caras con un tiempo de grabación y lectura de media hora por cada cara. Este equipo era capaz de grabar desde un micrófono o directamente desde una fuente de alto nivel (como podía ser la propia radio del coche) a la par que elevaba la velocidad de avance y rebobinado de la cinta.

La firma japonesa Alps Electronics y Motorola constituyeron en 1967 la sociedad conjunta Alps-Motorola para construir componentes de autorradios, creando en un breve plazo el primer reproductor de cartuchos de ocho pistas. El éxito inmediato del sistema fue tal que más del 40 por ciento de los Ford Thunderbird fueron encargados con este equipo instalado.
Simultáneamente, Norelco comercializó su primer reproductor de casetes estereofónico para el automóvil y Aiwa exhibió su reproductor TP-718, con amplificador de salida de un vatio y altavoz de 9 centímetros de diámetro incorporados.
En 1968 Chrysler presentó el que sería una de las maravillas de la década, un reproductor de ocho pistas con sintonizador de AM y FM incorporado, combinación que empezó a extenderse a gran velocidad. Así Lear Jet ofreció reproductores con avance rápido y FM. En este momento los casetes compactos empezaban a ganar popularidad y Blaupunkt presentaba el grabador de casetes Derby, con aplicaciones domésticas y automovilísticas.

En 1969 disminuyeron las ventas de reproductores de cartuchos de cuatro pistas, mientras que los lectores de casetes para car audio fueron rechazados por los defensores del sistema de ocho pistas. Empezaron a popularizares los sintonizadores de FM en estéreo.
Un año después, los equipos de ocho pistas de montaje en el suelo dominaban el mercado, incorporando muchos de ellos altavoces que por primera vez se adecuaban al conductor. También se comercializaron grabadores y reproductores capaces de grabar de la radio o a través de un micrófono específico y Chrysler ofrecía el Webcor Model 1115, con una respuesta de frecuencias desde los 80 hasta los 10.000 Hz. Para hacerse de una idea, en este momento, el kit estéreo Utah SA-55 se vendía por 30 dólares, incluyendo altavoces coaxiales de 133 mm de diámetro capaces de soportar potencias de hasta 5 vatios y contaba con rejillas cromadas para su instalación en las puertas del coche.

Corría el año 1971 cuando Clarion presentó el primer reproductor de casetes con función autorreverse, diseñado para ser ubicado en el salpicadero. Por su parte, Sony comercializó el lector de cintas TC-10, comenzando un enorme auge en las ventas de los reproductores de casetes aunque los cartuchos de ocho pistas aún se mantenían en el mercado. En 1972 aparecieron los primeros circuitos integrados en etapas de potencia, con las consecuentes mejoras de fiabilidad y disminución de tamaño. Pioneer estableció una división específica de autorradios en Estados Unidos y Jensen presentó un altavoz de 6 x 9 pulgadas con un tweeter de 3" montado coaxialmente en su interior.

Otro fabricante, Craig, introdujo el sistema de reducción de ruido Dolby B en sus reproductores de casetes y se puede afirmar que nacía la era moderna del car audio. Un año después, presentaría la línea de alta potencia (reproductores de ocho pistas) PowerPlay, equipados con amplificadores de 12 vatios continuos por canal y algunos de ellos con radio incluida.
En 1974 Blaupunkt dominaba el mercado de los radiocasetes de gama alta, mientras que ADS presentaba el sistema de minialtavoces amplificados Model 2001, constituido por tweeters de una pulgada, woofers de cuatro y un amplificador de 160 vatios dotado de la primera fuente conmutada en la historia de la radio en el automóvil. Esta solución sería ampliamente aceptada para extraer potencias elevadas de una batería de 12 voltios. Los sintonizadores de AM y FM en estéreo combinados con cartuchos de ocho pistas se combinaban ya habitualmente en un solo aparato.

Chrysler introdujo un drástico cambio en el aspecto de los sintonizadores para autorradios con la carátula plana, sin duda, un anticipo de los modelos vigentes hoy día. En este momento las ventas de los cartuchos de ocho pistas empezaban a decaer aunque los grandes constructores americanos se resistían a adoptar el formato casete estandarizado hasta la actualidad.
Los circuitos integrados fueron por primera vez utilizados en la detección de señales de FM en 1976, así como la decodificación estereofónica mediante bucles por enganche de fase (PLL) y las etapas de salida de audio, mejorando muy considerablemente la estabilidad y fiabilidad global de la instalación. La firma Linear Power comercializó un amplificador de tres canales con filtro divisor de frecuencias incluido que entregaba 2 x 30 más 1 x 60 vatios. Por otra parte, la distancia entre los reproductores de casetes y los de cartuchos de agrandó súbitamente, los prototipos de lectores combinados de casetes de ocho pistas fueron abandonados. Sony presentaría en este año su primer lector de cintas combinado con un sintonizador en dos bloques, diseñado específicamente para su montaje en el salpicadero.

En 1977, la firma Alps-Motorola se convirtió en el mayor proveedor de receptores de casete para las grandes marcas de automóviles, mientras que Concord presentaba el primer lector de casetes con salidas preamplificadas y Clarion el primer altavoz de tres vías para ubicar en la bandeja trasera del automóvil, denominado SK99. Linear Power introdujo en el mercado un amplificador de 250 vatios con fuente de alimentación separada, que acaparó la atención de los aficionados más entusiastas. Este mismo año, Delco Electronics vendió su autorradio número cien millones.
A principios de 1978 Chrysler presentó uno de los primeros receptores sintonizados electrónicamente y a finales del año, el consorcio Alps-Motorola se disolvió de forma amistosa. Alps Electric of Japan constituyó Alpine of América, una de las grandes marcas actuales. Fujitsu Ten lanzó el primer casete con Dolby incorporado.

A partir de los años 80 aparecieron en el mercado fabricantes como Pioneer y Kenwood, auténticos maestros de la electrónica, tecnología que revolucionó la sintonización de emisoras, el manejo de los radiocasetes y la calidad de sonido. Fue en el año 1984 cuando Pioneer lanzó el primer reproductor de discos compactos, llegando después los procesadores digitales. Finalmente, en los años 90 llegó el mundo multimedia, la telefonía móvil y la interactividad a los vehículos, que con el complemento de los sistemas de navegación convirtieron a los automóviles actuales en auténticos centros de comunicaciones móviles.

Delco Trans-Portable (1958)

Motorola FM-900

Philips con dial de sintonización

Norelco Carry-Corder

Evolución de los modelos Philips (1940 - 1970)

Reproductor Craig de 8 pistas

Pioneer KP-212 (1977)

Alpine iDA-X305S

Zeblaze| XT175| xiaomi m365| xiaomi Roborock S50| Roborock S50| Wltoys| VISUO XS812| Viltrox EF-M2| Vernee T3 Pro| Ulefone Power 5| Tronxy X5S| SONOFF| SJCAM SJ8 PRO| Rowin WS-20| MXQ PRO| MJX Bugs 5W| lixada| LEMFO LEM8| lemfo lem4 pro| LEMFO| koogeek| kkmoon| JJPRO X5| hubsan h501s x4| hubsan h501s| Hubsan| hohem isteady pro| goolrc| Feiyu| Feiyu Tech G6| Ender 3| Creality Ender 3| Bugs 5W| anet a8 3d printer review| Anet| Anet A4| Anet A6| Anet A8| andoer| ammoon| amazfit bip|

雪茄网购| 雪茄| 哈瓦那雪茄| 雪茄价格| 雪茄烟网购| 雪茄专卖店| 雪茄怎么抽| 雪茄烟| 雪茄吧| 陈年雪茄| 大卫杜夫雪茄| 保利华雪茄| 古巴雪茄品牌| 古巴雪茄| 古巴雪茄多少钱一只| 古巴雪茄专卖网| 烟斗烟丝| 小雪茄| 金特罗雪茄| 帕特加斯d4 | 蒙特雪茄| 罗密欧朱丽叶雪茄| 网上哪里可以买雪茄| 限量版雪茄| 雪茄专卖| 雪茄专卖网| 雪茄哪里买| 买雪茄去哪个网站| 推荐一个卖雪茄的网站| 雪茄烟| 古巴雪茄价格| 雪茄海淘| 雪茄网| 帕拉森雪茄|

上車盤| 搵樓| 豪宅| 貝沙灣| 美孚新邨| 嘉湖山莊| 太古城| 日出康城| 沙田第一城|

electric bike| best electric bike| electric bikes for adults| e bike| pedal assist bike| electric bikes for sale| electric bike shop| electric tricycle| folding electric bike| mid drive electric bike| electric trike| electric mountain bike| electric bicycle| electric bike review| electric fat bike| fat tire electric bike| women's electric bike |

private school hong kong| English primary school Hong Kong| primary education| top schools in Hong Kong| best international schools hong kong| best primary schools in hong kong| school day| boarding school Hong Kong|