De Carlo

Salvador De Carlo, fue un personaje singular. Hombre de poca estatura, pocas veces explicaba su vida o sus orígenes, tuvo 8 hijos y su única obsesión era tener una hija. Con cada esposa hacía dos intentos, se divorciaba, dejaba a sus hijos en alguna ciudad de Europa y a intentarlo de nuevo, así lo hizo hasta cuatro veces (8 hijos varones).
De Carlo fue industrial de artes gráficas en Roma, Italia, y había trabajado de forma muy estrecha para el gobierno de Mussolini, y éste, como agradecimiento, (dadas las relaciones de Mussolini con Hitler y sus contactos), lo premió dándole la concesión de la marca BMW para el país que eligiera, fuera de Europa.
El país elegido por De Carlo fue Argentina. Salvándose de la gran debacle italiana, en 1943 empezó a fabricar en ese país heladeras, pequeños electrodomésticos y algunas otras cosas sin mayor interés, pero que le resultaron muy útiles para poder legalizar una empresa denominada Metalmecánica, S.A.I.C., en la localidad de José C. Paz en la provincia de Buenos Aires.
Utilizando esa empresa, consideró que había llegado el momento de utilizar los beneficios del Ducce y así es como importó la primera gran flota de motos BMW para la policía federal argentina.

En 1957, con los importantes beneficios obtenidos con esa operación, empezó a fabricar un ciclomotor (motoneta) llamado Paperino. Fue tal la demanda, que la gente hacía cola para retirarlas habiéndolas pagado con 3 o 4 meses de antelación.
En 1959 también introdujo un microcoche denominado De Carlo Minicar 200. No existen datos certeros sobre su origen. Este microcoche estaba propulsado por un motor de 200 cc de origen italiano. Este simpático cochecillo de tres ruedas estaba diseñado para dos personas. Poseía cuatro marchas adelante y una marcha atrás. No se conoce la existencia de manuales de usuario o folletos de promoción, y sólo se sabe que se fabricaron cerca de 800 unidades en Argentina. No se sabe tampoco si se llegó a fabricar en algún otro país.
A finales de los años 50, Argentina empezó un plan de producción nacional de automóviles y el Gobierno permitió, bajo un régimen especial de promoción para la industria de la automoción (decreto 3693/59), importar libres de impuestos aquellos modelos de automóviles que se fabricarían de forma local, para luego, de forma paulatina, en un período de 5 años llegar a una producción 100 % nacional.
De Carlo no se lo pensó dos veces y presentó un plan de fabricación tan ambicioso y gigantesco, que era imposible de cumplir, según el cual pensaba fabricar en 5 años: 12.200 camiones ligeros, 105.000 automóviles y 25.000 motocicletas. La idea era clara, cuantos más vehículos afirmara que pretendía fabricar, mayor cupo de importación libre de impuestos obtendría.

Finalmente, el Estado argentino acordó con Salvador De Carlo unas cifras más creíbles por lo que tuvo que modificar el plan inicial suprimiendo la fabricación de camiones y motocicletas, y reduciendo a una tercera parte la de automóviles. Con esas modificaciones, el plan de producción total quedó de la siguiente manera: 1959/60, 5.000 unidades; 1961, 5.000 unidades; 1962, 7.000 unidades; 1963, 8.500 unidades; 1964, 10.000 unidades.
El engaño al Estado argentino estaba servido, De Carlo importaría BMW 600 Alemanes (a muy buen precio, ya que BMW se los quería sacar de encima) y los vendería con la marca nacional De Carlo, con integración de piezas/partes argentinas que, en el modelo 600 se limitarían a los logos, tapizado de los asientos, y por supuesto la placa de aluminio identificativa que decía "De Carlo Industria Argentina".
Los modelos 600 de BMW importados por De Carlo fueron comercializados por Metalmecánica como modelos de 1959, 1960 y 1961, aunque en realidad fueron fabricados entre 1957 y 1959. Tan sólo las ultimas unidades llegaron con el motor sin montar, venia embalado en caja y con los asientos sin tapizar (algo se tenía que fabricar en Argentina), esa es la razón por la que en algunos modelos no coinciden el número del chasis con el número del motor, dado que se colocaba el motor que se tenía más a mano y no les importaba mucho buscar la caja en cuyo interior estaba el motor con el número coincidente.
Se importaron todos los modelos del BMW 600, el europeo, el americano, el sun roof, excepto el saxomat. Al consumidor le daba igual y Metalmecánica vendía el modelo americano como modelo De Lujo, hasta que los 600 se acabaron en Alemania, y fue cuando le tocó el turno al modelo 700.

El número de unidades importadas por De Carlo del BMW 600 rondó entre 1.000 y 1.500. La única cifra confirmada es la venta de 300 unidades del modelo 600 en 1959.
A los pocos años, el iluso Estado Argentino de la época descubrió la maniobra de Don Salvador, envió por fin inspectores a la fábrica y se descubrió que.... no se fabricaba ningún elemento básico, y no se cumplía con lo pactado de integración nacional de piezas y componentes.
La Secretaría de industria y Minería sostuvo que le resultaba prácticamente imposible a la empresa poder cumplir con el plan propuesto, motivo por el cual dispuso mantener en suspenso el otorgamiento de los certificados e instruir, con carácter urgente, un sumario a efectos de esclarecer su situación dentro del régimen de promoción de la industria automotriz (res. 103/63 del 25 de enero de 1963).
El crimen perfecto había dejado de serlo, el Estado bloqueó todos los modelos 700 en aduana y la fábrica empezó a tambalearse.
En 1964 a pesar de las dificultades y con la intención de realizar un último esfuerzo para salvar la empresa de la quiebra, De Carlo realizó una remodelación del modelo 700, modificando la parte frontal y la posterior. Como resultado de ese desarrollo apareció un modelo denominado De Carlo SL (que para muchos era una mala imitación exterior del Simca 1000). Su producción empezó en marzo de 1965 y se suspendió en diciembre del mismo año, cerrando la planta definitivamente unos meses después.

Logo De Carlo

De Carlo Minicar 200

De Carlo 600

De Carlo 700

De Carlo SL