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Cimera micro coche español

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Don José Bolinches Bacete nació en 1910 en Játiva (Valencia), en el seno de una familia acomodada. Cuando tenía veinte años vivía en París y cinco años más tarde poseía una fortuna respetable gracias a su empresa de exportación de frutas, principalmente naranjas, desde Játiva a Bélgica. De hecho, cuando comenzó la Guerra Civil le pilló a don José viviendo en Bélgica, con su esposa nacida en Maastricht (Holanda), Yvonne Pieters Janssen, sus hijos (Juan y José) y su empresa bien asentados en Bruselas.

Tras la contienda ayudó a muchos refugiados españoles en el escaso tiempo que medió entre su término y el comienzo de la Segunda Guerra Mundial.

Con sus contactos en España perdidos, regresó a Játiva en 1947 con la intención de fabricar o idear algo que fuese imprescindible en la España aislada de la posguerra.
Ya en 1949 fabricó una serie de artículos para hostelería y hospitales, tales como sillas metálicas, tumbonas portátiles, mesas para terrazas de hoteles. etc. Ese mismo año creó su primer vehículo, una motocicleta eléctrica muy sencilla y de rueda baja que denominó Electro Boli, una interesante alternativa en una época de gasolina racionada y gasógeno.

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Con un cuadro similar al de una bicicleta y una esquemática suspensión delantera diseñó y llevó a la fase de prototipo algunos velomotores de marca Boli, propulsados por motorcitos construidos en la empresa valenciana Inesmo.
Todavía con la marca Boli, a comienzos de los cincuenta diseñó para su esposa, una motoneta (scooter) de curiosas formas y cambio automático. Pintado en azul oscuro y gris perla, destacaba por sus numerosos cromados.

Dadas las necesidades de transporte que había en aquella época, don José ideó en 1952 el triciclo Boli, provisto de una amplia caja de madera y tablex en su parte delantera. El Boli era una especie de motocarro a la inversa, ya que la carga iba delante y la trasera se asemejaba a la de un scooter. Su palanca del cambio al volante tipo banjo y sus tres pedales en el suelo lo convertían en un vehículo manejable y cómodo para su conductor. A sus hijos no se les borraría jamás de la memoria el día que les llevó de excursión en este triciclo a la playa sobre las dunas del Saler.
Sin embargo, el problema seguía siendo el mismo: las trabas burocráticas de todo tipo iban consumiendo a don José e iban reduciendo su capital. Para sus siguientes creaciones, don José Bolinches diseñó personalmente su propia factoría, establecida en el número 13 de la valenciana calle Pintor Sorolla. Allí, ya con el nombre comercial de Cimera, desarrolló un scooter con un diseño muy funcional que fabricó en tres versiones diferentes: rural, standard y de lujo.
Entre las ventajosas particularidades del scooter Cimera estaban las de poseer un motor de 250 cc y cuatro tiempos acoplado a un cambio automático con reductora. La versión rural disponía de una toma de fuerza para hacer girar aperos de labranza, tales como aventadoras, molinos y fumigadoras. Incluso podía incorporar atrás un enganche para arrastrar un remolque con hasta 200 kg de carga. Sin embargo, la dificultad para obtener licencias de fabricación repercutía en el precio final del scooter, que se comercializaba en la zona de Valencia a la elevada (para la época) cifra de 20.500 pesetas.

Ante tantos sinsabores y negativas oficiales a concederle licencias de fabricación, José Bolinches abandonó la producción de motocicletas y construyó su primer coche. Era un microcoche que él hubiese deseado realizar con cuatro ruedas, pero no le concedieron el permiso y tuvo que reconvertirlo en triciclo. El prototipo, un spider matriculado en 1954, dio paso a otro prototipo descapotable, provisto de una carrocería de plástico elaborada por la empresa valenciana Plásticos Samoes. A estos dos ejemplares siguieron otros más en los que se puede apreciar la capacidad técnica y estilística de don José, que también construyó versiones tipo furgoneta.
Viviendo de su renta y gastando en inventos y desesperación, la salud y el temple de don José se iban consumiendo hasta llegar a su último diseño, un microcoche cuyo frontal poseía una cierta inspiración en las líneas de las berlinetas Pegaso. En 1958 y 1959 fabricó los motocultores de marca patentada Valiant. Don José Bolinches falleció en 1959.