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David coche

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El origen de estos singulares automóviles hay que buscarlo en una idea surgida a José María Armangué en su juventud. El y un grupo de amigos se dedicaban a deslizarse por las cuestas barcelonesas del Tibidabo con un artilugio similar a un trineo de nieve al que habían puesto unas ruedas, y una rudimentaria dirección.

Las bajadas se realizaban sin aparente dificultad, pero cuando había que remontar la pendiente la cosa cambiaba. A veces era algún automóvil que otro el encargado de remolcar el invento hasta la cima del Tibidabo, pero los automóviles en esta época eran muy escasos, y no siempre sucedía así. En una ocasión fue una moto la que realizó el remolque, y a José María Armangué se le ocurrió que bien se podía instalar un pequeño motor para poder subir la pendiente. Enseguida pensó que lo que se había iniciado sólo con ánimo deportivo podría efectuarse con fines industriales.

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Junto con un grupo de amigos diseñaron y perfeccionaron su idea hasta que cobró forma el David. Este cyclecar fue bautizado así en alusión al personaje bíblico, pues el David podía competir con otros automóviles de mayor tamaño.

El proceso de creación del David estuvo listo en 1913, la primera unidad salió de los talleres Juanito de Barcelona. Un año más tarde se constituyó la Fábrica Nacional de Cyclecars David, con un capital de 65.000 pesetas. En este momento José María Armangué contaba con 24 años de edad. El éxito comercial del David fue inmediato, y muchos jóvenes barceloneses tuvieron en el David a su primer coche.

david electrico
Llegaron a construirse mil quinientos vehículos, cifra muy estimable para aquellos tiempos, y el automóvil alcanzó también notables éxitos deportivos. Se construían los David con carrocerías de dos y cuatro plazas y el prestigio de la firma culminó con el encargo del duque de Montpensier, que dio motivo a que se creara un modelo con su nombre, que fue el más perfeccionado de los David.

down car

Cuando falleció José María Armangué en un accidente de aviación en 1917 el control de la empresa pasó a
José Maria y Ramón Moré. A partir de este momento la fábrica fue perdiendo su actividad, el David no
evolucionó y la clientela cesó de acudir, llegando a detenerse la construcción. Los coches aún no vendidos se
transformaron en una especie de taxi pequeño con dos plazas.

Al terminar la guerra civil y debido a la escasez de combustible habida en la España de los años 40 José Mª
Moré Comas fabricó una corta serie de vehículos eléctricos con chasis Citroën (unos 10 aproximadamente) y
carrocería tipo haiga que, como rezaba la publicidad de la época, “es el vehículo digno de la ceremonia
nupcial”.

Posteriormente, ya en los años 50, diseñó un microcoche de tres ruedas, una especie de moto carrozada o
como él decía “no se trata de un coche con una rueda menos, sino una moto con una rueda más”. Este cochecillo se fabricó en versión turismo y tricamioneta de ¡cinco ruedas! con una producción global de unos 60 ejemplares entre 1951 y 1957.